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Jul 21, 2020

¿Qué son los 7 Espejos Esenios?

Cada uno de nosotros refleja sus creencias, percepciones y mundo interior en las relaciones que atraemos. Es la base de los Espejos Esenios, un conocimiento que fue hallado el 11 de abril 1948 en el desierto de Qumran. Un pastor que estaba con sus ovejas encontró unas vasijas donde se habían escondido 48.000 rollos manuscritos de textos muy antiguos, que fueron atribuidos a los esenios en un primer momento. Las enseñanzas de los 7 Espejos se encontraban entre esos verdosos pergaminos.

¿Para qué nos sirve un espejo? Para ver nuestro reflejo en ese espejo. Así funcionan las relaciones, nos hacen ver aquella parte de nosotros que no reconocemos ni aceptamos de nosotros mismos. Los espejos nos dan la oportunidad de aceptar nuestras partes ocultas, la llamada sombra, o eso que nos negamos a ver. La clave es reconocerla, abrazarla e integrarla, para que no nos vuelva a ser mostrada. Ya que, una vez que reconocemos lo que está sucediendo, deja de repetirse y se disuelve. No hay que olvidar que, si magnificamos algo de otra persona, hay que mirar desde donde lo hablamos, qué hay detrás de ese juicio.

A continuación, te explicamos en qué consiste cada uno de los 7 Espejos Esenios.

·   El primer espejo: El reflejo del momento

Nos da información de lo que yo estoy enviando a la realidad externa en este momento de mi vida. Yo veo una persona y digo “me molesta y es muy mentirosa”. Y pienso “y yo, yo no soporto la mentira”. Nunca reconocemos nuestros defectos. Pero hay muchas formas de mentirnos y en las que nosotros nos negamos a nosotros mismos.

Yo puedo mentirme, por ejemplo, en una relación de pareja que estoy viviendo. No me atrevo a manifestarlo por miedo a que, si lo expreso, la pareja me deje, siempre pongo buena cara. Eso también es mentir y la vida también nos lo reflejará.

Aquí nos dicen que todo lo que hablamos de otros, lo hablamos de nosotros mismos. Así que, si te dedicas a criticar a otros, presta atención, porque te estás criticando a ti mismo. Si no nos revisamos, y vemos lo que estamos haciendo, seguirán estos espejos. Es momento de ver que estamos haciendo con nuestro presente.

Para reconocer a las personas y saber si nos están reflejando este espejo podemos preguntarnos quién es la persona que más nos disgusta. Y no tiene porqué ser de nuestro entorno cercano, puede también ser un actor o político que nos disguste especialmente.  

·   El segundo espejo: El reflejo del juicio

El segundo espejo tiene una cualidad similar al anterior pero un poco más profunda. En lugar de reflejar lo que somos, refleja lo que nosotros juzgamos en el momento presente, son proyectos y emociones más profundas. Tenemos que aprender que, a través de nuestras emociones y pensamientos, estamos creando nuestra realidad. Ahora es tiempo de responsabilidad personal, y debemos hacernos las siguientes preguntas para avanzar y dejar atrás estos espejos:

¿Qué actitudes de personas son las que más me enfadan o entristecen?

¿Por qué me enfadan o entristecen?

¿Qué provecho tiene para esa persona lo que está haciendo? Esta última pregunta es una invitación a practicar la empatía y el ejercicio de ponernos “en los zapatos del otro”.

·   El tercer espejo: El reflejo de lo que he perdido

El tercer espejo es profundo y doloroso, nos muestra lo que hemos perdido, no nos han dado o nos han arrebatado. Este espejo nos afecta mucho a nivel de pareja, porque nos enamoramos de lo que dejamos atrás de nosotros mismos y, aquí, nos dan la oportunidad de recuperar esa parte de nosotros que no pudimos desarrollar.

Es algo que solíamos ser y que, por alguna razón, lo abandonamos. Nos pusieron barreras. Por ejemplo, una niña que quiere hacer ballet y le dice su mamá que está gordita para eso. El mensaje que quedó en esa niña es que no sirve para cumplir sus sueños y, por consiguiente, no sirve para cumplir sus deseos. No sirvo para cumplir mis sueños ni mis deseos. “No sirvo para nada”, en definitiva.  

El tercer espejo nos pide admitir la posibilidad de que, en nuestra infancia o tiempos anteriores, pudimos renunciar a grandes partes de nosotros para sobrevivir. La gente no te habla desde lo que piensa realmente, sino desde sus creencias de lo que ve en ti. Vienen a recordarte a lo que renunciaste y puedes volver a tener. Te trae información para sacar tu verdadero ser.

·   EL cuarto espejo: El amor olvidado.

Este espejo está relacionado con las relaciones fallidas. Se repiten las relaciones del mismo tipo, una y otra vez, y cada vez llegan más magnificadas (fruto de que los espejos no hayan sido diluidos antes). El cuarto espejo nos permite observarnos a nosotros mismos en un estado de dependencia, porque a través de ella solemos renunciar a cosas que queremos.

Las relaciones se repiten para darnos la oportunidad de reaprender la lección. La pregunta sería: ¿Qué hice yo para que fuera tan desastroso y que ahora puedo hacer mejor? ¿Qué harías diferente ahora?

·   El quinto espejo: Reflejo de la madre y el padre

El quinto espejo es, seguramente, el más poderoso de todos, porque nos permite profundizar en la relación con nuestros padres, estrechamente ligada a nuestra relación con la divinidad.  La base de la información está en los padres.

·   El sexto espejo: La noche oscura del alma

Todos atravesamos momentos de nuestra vida en los que tenemos que enfrentar nuestros desafíos más grandes, en los que parece que perdemos, en muy poco tiempo, todo lo que teníamos antes.  Son situaciones en las que tienes que dejar ir todo lo que has estado haciendo. Más abajo no puedes caer y, a partir de este momento, ya solo queda ascender y acercarnos a lo que somos partiendo de cero. Es el momento de ampliar nuestra visión, ver otras oportunidades y abrirse a los cambios.

·   El séptimo espejo: La autopercepción

Es el espejo más sutil y complejo, porque nos da la posibilidad de observarnos a nosotros mismos, de llegar a reconocernos y vernos tal y como somos, al final del camino, de todo nuestro aprendizaje.

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